Estimad@ Colega,
Me doy cuenta que cuando uno acaba la carrera de medicina, el tiempo disponible para realizar cursos de posgrado es cada ves mas escaso, muchos de nosotros se encuentran trabajando fuera de la Ciudad (puede ser tu caso) y vienes llevando a cabo una maestría, haciendo un esfuerzo extra tanto de tiempo como económico. Si bien ahora posees mayores conocimientos en el área de investigación, al mismo tiempo la circunstancia te exige mayor rigurosidad en el proceso de la investigación.
En mi experiencia asesorando tesis de maestría he encontrado que la mayoría de maestrandos se encuentra en uno de los tres siguientes casos.
Primer Caso: Estas cursando la maestría.
Es muy probable que la tesis que vienes construyendo, tiene un objetivo mediático que es aprobar el Curso de Metodología de la Investigación, Seminario de Tesis I ó Seminario de Tesis II; sin embargo quiero instarte para que el trabajo de tesis con el que te vas a graduar de Magíster lo inicies hoy mismo, de manera que apruebes todos tus cursos de la Maestría, construyendo y revisando tu tema de tesis, que tendrás listo cuando termines tus estudios.
Segundo Caso: Acabas de terminar la maestría.
Puede ser que – lo he visto con frecuencia – durante el desarrollo de la maestría, por falta de un buen asesor hayas desarrollado una investigación “para aprobar el curso”, por lo que ahora te encuentras en la incómoda situación de tener que plantear un nuevo estudio. Sin embargo, no todo está perdido podemos viabilizar lo avanzado durante el desarrollo de las diferentes asignaturas. Con una minuciosa revisión y corrección de la información acumulada, podemos lograr en tiempo récord tu objetivo. Ahora, si lo que necesitas es un nuevo tema de tesis, podemos repensar en uno que sea original, relevante, pero sobre todo viable.
Tercer Caso: Terminaste la maestría hace varios años.
Si has realizado una maestría y aun no has obtenido tu título o grado académico por no haber presentado tu tesis; y crees que el tiempo trascurrido te resta posibilidades de realizar una investigación en tiempo record, con la calidad académica requerida. Este es el momento de comenzar y regularizar esa situación que incluso te ha causado aflicción.
No dejes tus estudios a medio camino, de acuerdo a un trabajo realizado a nivel local, se ha encontrado que el indice de graduación en la Maestría es del 10%; es decir que de cada 10 médicos que terminan la maestría, sólamente uno de ellos obtiene su grado académico, dos en el mejor de los casos. Desperdiciando así los dos años de esfuerzo y dedicación, sin contar con la inversión económica realizada. Lo cierto es que no serás magíster mientras no sustentes tu trabajo de investigación.
Si dejas de graduarte no podrás acceder al doctorado, pero lo peor de todo es que siempre te rondará la idea de haber dejado las cosas a medias; y créeme, es preferible acabar con esta situación de una buena vez, y obtener las ventajas competitivas que el grado de Magíster te va ha dar, no dejes que te sorprenda una convocatoria de trabajo o de ascenso en el que ya tienes, sin antes haberte graduado de Magíster.
Esta es tu oportunidad, no la dejes pasar.
